"Mi vida es la música. De alguna vaga, misteriosa y subconsciente forma, un intenso impulso interno me ha llevado a, casi compulsivamente, buscar la perfección en la música, a veces -es más, casi siempre- a expensas de todo lo demás en mi vida."
La última curda Tango Música: Aníbal Troilo Letra: Cátulo Castillo
Lastima, bandoneón, mi corazón tu ronca maldición maleva... Tu lágrima de ron me lleva hacia el hondo bajo fondo donde el barro se subleva... ¡Ya sé, no me digás! ¡Tenés razón! La vida es una herida absurda, y es todo, todo, tan fugaz que es una curda, ¡nada más! mi confesión.
Contame tu condena, decime tu fracaso, ¿no ves la pena que me ha herido? Y hablame simplemente de aquel amor ausente tras un retazo del olvido. ¡Ya sé que me hace daño! ¡Yo sé que te lastimo llorando mi sermón de vino! Pero es el viejo amor que tiembla, bandoneón, y busca en un licor que aturda, la curda que al final termine la función corriéndole un telón al corazón.
Un poco de recuerdo y sinsabor gotea tu rezongo lerdo. Marea tu licor y arrea la tropilla de la zurda al volcar la última curda... Cerrame el ventanal que arrastra el sol su lento caracol de sueño... ¿no ves que vengo de un país que está de olvido, siempre gris, tras el alcohol?...
La escritora Corín Tellado murió hoy en la ciudad española de Gijón a los 82 años. María del Socorro Tellado López, tal es su nombre completo, era la autora en español más leída después de Miguel de Cervantes. Nació en Viavélez, Asturias, el 25 de abril de 1926. Durante su vida publicó más de 4000 novelas románticas, de las que vendió 400 millones de ejemplares.
El retrato del austriaco Josef Fritzl, condenado a prisión por violar y esclavizar a su hija, se erige como símbolo de la maldad absoluta, identificada con la ayuda de una sola imagen. Aquí, la foto que recorrió el mundo.
La cantautora y guitarrista Suma Paz falleció esta madrugada a los 70 años.
Suma, una de las más importantes y emblemáticas figuras del folclore argentino, dedicó su vida al canto y especialmente a difundir la obra de Atahualpa Yupanqui, de quien como ella siempre dijo: "fue mi maestro".
Entre sus trabajos más destacados están: "La incomparable Suma Paz" (1960); "Guitarra, dímelo tú" (1961); "Suma Paz: La incomparable" (1963); "Lo mejor de Suma Paz" (1970); "Las hondas raíces de Suma Paz (1980); "Llenar de coplas el campo" (1972); "Una mujer con alma de guitarra" (1970); "Para el que mira sin ver" (1982); "Homenaje a Atahualpa Yupanqui" (1994); "Canto de nadie" (2000) y "Parte de mi alma" (2005). Publicó tres libros de poesía: "Pampamérica" (premiada por la Fundación Steimberg); "Al sur del canto" y "Última guitarra".
La casa tenía una reja pintada con quejas y cantos de amor. La noche llenaba de ojeras la reja, la hiedra y el viejo balcón... Recuerdo que entonces reías si yo te leía mi verso mejor y ahora, capricho del tiempo, leyendo esos versos ¡lloramos los dos!
Los años de la infancia pasaron, pasaron ... La reja está dormida de tanto silencio y en aquel pedacito de cielo se quedó tu alegría y mi amor. Los años han pasado terribles, malvados, dejando esa esperanza que no ha de llegar y recuerdo tu gesto travieso después de aquel beso robado al azar...
Tal vez se enfrió con la brisa tu cálida risa, tu límpida voz... Tal vez escapó a tus ojeras la reja, la hiedra y el viejo balcón... Tus ojos de azúcar quemada tenían distancias doradas al sol... ¡Y hoy quieres hallar como entonces la reja de bronce temblando de amor!...