
Yo aprendí a hacer gazpacho aquí en Andalucía, de ésta manera: en el vaso de la licuadora pongo tomates, ajo, cebolla, pepino, pimiento verde o rojo, miga de pan (si es del día anterior, mejor), agua, aceite de oliva, un chorrito de vinagre, sal y pimienta, lo licuo todo, si quedó muy espeso le agrego más agua y luego lo cuelo para que quede más fino. Lo coloco en una jarra (preferentemente de vidrio o de metal) por aquello de que se enfría mejor. Se puede servir en vaso o en plato y le pongo encima jamón crudo picadito y huevo duro. Hay quienes lo adornan con pimiento, pepino y cebolla muy picadito, pero eso es a gusto.
Transcribo esta receta de una comentarista del blog “Cocinate”: Graciela.




Edith Giovanna Gassion nació en una calle parisina el 19 de diciembre de 1915 y abrió los ojos a un mundo de sombras, hostil e inmisericorde. Demasiado pobres para mantenerla, sus padres la fueron dejando al cuidado de sus abuelas. Buena parte de su infancia transcurrió en el burdel que regentaba su abuela paterna, donde recibió el cariño y las atenciones de las prostitutas. Pero su destino parecía estar sentenciado a las pérdidas. Pronto su padre la separó del único ambiente en el que había sido feliz y comenzó para ella una vida ambulante, época en la que se reveló el don de sus cuerdas vocales. Ya la pequeña Edith había descubierto el que sería su medio de vida, primero en las calles, y después en escenarios cada vez más selectos.



